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Redacción
info@zambra.com
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La compañía Somorrostro representará Andanzas en
el teatro Romea
El desaparecido barrio de barracas barcelonés donde se crió
Carmen Amaya da nombre a una nueva compañía
de danza que reivindica el flamenco catalán ya desde su nombre:
Somorrostro Dansa Flamenca.
Lucía Pelegrí, del Taller
de Músics -escuela y seno de la formación-, explicó
ayer que el objetivo es que la compañía "se convierta
en cantera de figuras flamencas catalanas" y evitar así "la
emigración forzada a otras ciudades".
El Taller de Músics se encarga de los
gastos y formación de los 8 músicos y 14 bailarines (8 mujeres
y 6 hombres) que integran Somorrostro.
A partir del martes y hasta fin de mes, Somorrostro
representará su primer espectáculo, Andanzas,
en el teatro Romea de Barcelona.
Este ambicioso proyecto empieza de la mano del coreógrafo Javier
Latorre, que ha creado un espectáculo "elegante y bello,
que en algunos momentos resulta vanguardista", adelantó Pelegrí.
Un tipo de baile muy en consonancia "con la manera catalana de entender
el flamenco", añadió, a la espera de que la Generalitat
de Catalunya acabe ayudando a una compañía que subraya
una y otra vez su denominación de origen.
El coreógrafo explicó que Andanzas
es un espectáculo "sin hilo argumental, pero con continuidad,
basado en sensaciones, colores y ambientes".
Chicuelo y Miguel Poveda
son los autores de la música que interpretan en directo Tutto,
César Moreno y Juan
Cortés, a la guitarra; Sara Flores
y Raúl Levia, al cante; Ernesto
Briceño, al violín, y Manuel Gómez,
a la percusión.
Bulerías, tangos, livianas, martinetes, fandangos, alegrías,
tarantos, tanguillos y soleás se suceden hasta llegar a "La
aurora de Nueva York", la genial pieza de Enrique
Morente que cierra el espectáculo (y la única que
no es en directo).
"Es un homenaje a Morente, mi ídolo,
ese señor que ha hecho que el flamenco avance dos siglos en uno",
apuntó Latorre, sabiendo que también
él sufrirá de nuevo el ataque de los flamencólogos.
"La pureza tiene dos vertientes. La endogámica, que puede
implicar minusvalías mentales e incluso la extinción de
una especie o de una cultura, y la excluyente, que niega el mestizaje
religioso, étnico o cultural y que ha motivado la mayoría
de las guerras de la historia", remató el bailarín.

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