Paco de Lucía es el más universal de los guitarristas flamencos. Nacido en Algeciras (Cádiz) en 1947, su padre fue Antonio Sánchez Pecino, un tocaor sin gloria que como tal nunca llegó más allá de las reuniones de aficionados, pero que sin embargo se fijó el firme propósito de hacer de sus hijos grandes artistas flamencos, para que nunca llegaran a pasar las estrecheces económicas que él hubo de sufrir a lo largo de muchos años de su vida. Lo logró haciéndoles estudiar duro desde muy niños.
Él dice que no hubiera podido ser otra cosa en la vida que artista flamenco: "Uno es lo que es en su niñez, y yo en mi niñez a todas horas estaba rodeado de flamencos. Mi padre se iba a buscar la vida por las noches a las fiestas y siempre amacecía en casa con flamencos; mi hermano Pepe y mi hermana María también desde chiquitos han estado vinculados a este mundo. Vivíamos en La Bajadilla, un barrio muy gitano, siempre había alguien en casa
cantando o tocando."
A los trece años Paco comenzó a trabajar profesionalmente en la compañía de baile de José Greco. En lo que todos comienzan: el acompañamiento al cante y al baile. Y eso lo hacía de forma impecable, pese a su juventud, como atestigua Fosforito, quien los conoció en aquellos primeros años y se lo llevó para que le acompañara por primera vez a una actuación en Salamanca. Consecuencia de aquel excelente entendimiento entre los dos artistas fueron muchas actuaciones juntos y un buen número de discos. Por entonces conoció también a Camarón, y se enamoró de él para siempre, según declaración del propio Paco de Lucía, quien recuerda aquella etapa como la más bonita de su vida. Con frecuencia juntos en gira el cantaor y él, viviendo en el mismo cuarto de hotel "estábamos tocando y cantando a todas horas, noches enteras inventando cosas". Y grabando con relativa frecuencia discos que ahora, después de la muerte de Camarón, han sido más vendidos y escuchados que nunca.
A finales de los sesenta, comienzos de los setenta, el arte de Paco de Lucía había sido reconocido en todo el mundo. Entonces tenía ya perfectamento definido su estilo, después de una primera etapa en que Niño Ricardo había sido su modelo fundamental y una segunda en que descubrió a Sabicas, Mario Escudero y otros, para ir después fijando su propia forma personal de entender el toque flamenco. En 1975 dio un concierto histórico en el Teatro Real de Madrid, y a partir de ahí ha sido permanentemente mimado por el éxito.