A Francisco Gálvez Gómez, el más significativo cantaor granadino, le pusieron de nombre artístico Frasquito Yerbabuena porque de niño aprendió un fandango lucentino que decía: "En la corriente del agua la yerbabuena se cría...". Hijo del tambien cantaor Eduardo Gálvez Fernández, nació en 1883 y murió en 1944.
Según su biógrafo Eduardo Molina Fajardo "solo actuó para familiares y amigos" y generalmente le acompañaba a la guitarra El Tuerto de Graná o Miguel El Santo. Alternó en fiestas, que él mismo organizaba, con grandes cantaores de su tiempo, y sobresalió por granaínas y tientos. Basándose en los cantes de Juan Breva, creó un fandango personal que intérpretes posteriores han grabado, cosa que él nunca quiso hacer, pues en cierta ocasión viajó a Barcelona con el propósito de grabar un disco, y se arrepintió en última instancia.
Entre sus contadas actuaciones públicas, hay que reseñar su participación en el Concurso de Cante Jondo de 1922, en el que obtuvo un premio. Falleció en plena calle a consecuencia de una aortitis.
En 1980, la Peña Flamenca de Cuéllar-Vega le rindió un homenaje, que consistió en un festival celebrado en su Granada natal.
Frasquito Yerbabuena fue "Hombre alegre, cordialísimo y generoso, con gran cantidad de amigos e íntimo de toreros como Chicuelo, y de políticos como Natalio Rivas".
De sus coplas por granaína, la más recordada es la siguiente:
Cipresicos de Graná
que estáis mirando a la vega,
decidle a la del cortijo
que la quiero y que me quiera.