Posiblemente la figura más importante que Huelva ha dado al cante flamenco haya sido Dolores La Parrala. Su verdadero nombre era Dolores Parrala Moreno, y nació en Moguer a mediados del siglo XIX.
Ha quedado en la historia como una de las intérpretes más significativas de los cafés cantantes. En 1880 cantó en París acompañada a la guitarra por Paco de Lucena. Tuvo gran fama en Granada, donde, en 1884, actuó una larga temporada en el café cantante de la plaza de la Marina, junto a la Macarrona y otros conocidos artistas. Federico García Lorca le dedicó una de sus "Viñetas flamencas":
"Murió, después de musitar su última siguiriya, en brazos de su amigo y compañero Fernando el de Triana, quien afirmó que La Parrala era la cantaora 'más general que se ha conocido hasta hoy'."
Siguió los cantes de Silverio y fue la maestra de Antonio Silva "El Portugués".
La formación artística de Dolores La Parrala se forjó en Sevilla, y al estar dotada de una "facilidad pasmosa", según su biógrafo, llegó a dominar un largo repertorio de cantes por serranas, siguiriyas, livianas, polos y, especialmente, por soleares.
Trinidad La Parrala, hermana de Dolores, triunfó igualmente en los cafés cantantes, en especial interpretando pregones aflamencados. Su figura sirvió al poeta de Rafael de León como inspiración para su canción flamenca "La Parrala", uno de sus temas más populares.