Tomasa Guerrero Carrasco nació en 1968 en Jerez de la Frontera (Cádiz). Es seguramente la mejor voz femenina surgida en Jerez después de La Paquera. Comenzó a actuar para el público de niña, en uno de los espectáculos de Manuel Morao, y se reveló pronto como una gran promesa que el paso del tiempo no ha hecho más que confirmar.
"Tomasa Guerrero toma el apodo de su padre, al que llamaban El Macano, pero cuando canta desgarrada y purísima se acuerda de su madre. En Jerez está considerada como la gran estrella femenina del cante, y allí todo el mundo sabe. Su voz rota es una de las más flamencas del final de siglo. Cantaora larga y llena de temple y pellizco, La Macanita es heredera directa de La Paquera y La Perla. La soleá, las bulerías de Jerez y las de Cádiz y los villancicos navideños son su gran especialidad. Ha logrado algo tradicionalmente difícil para los artistas jerezanos: triunfar fuera de allí. Le ha costado tiempo - dice que es "vaga como una chaqueta" y que no quiere "ni dólares ni Mercedes" -, pero ha escapado de esa actitud tan particular de Jerez, entre la falta de ambición y la conformidad con el reconocimiento de los suyos. Parte de culpa es de su último disco "Con el alma" en el que le acompañan Moraíto Chico y Parrilla de Jerez."
Miguel Mora